jueves, septiembre 08, 2011

Carta de la FESE a la Ministra de Educación

Licenciada

Gloria Vidal

Ministra de Educación

Presente.

De nuestras consideraciones.

Reciba un cordial saludo de parte del Comité Ejecutivo Nacional de la Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador (FESE).

Desde que nuestra organización fue fundada –el 5 de octubre de 1966- ha luchado para que la juventud ecuatoriana sea beneficiaria de una educación de calidad y calidez. En ese propósito hemos desarrollado varios eventos en los que hemos promovido el debate, la reflexión, el análisis para que el accionar del movimiento estudiantil tenga como base el conocimiento de la problemática educativa; ahora no es la excepción respecto de la propuesta de Bachillerato General Unificado (BGU) elaborada por la cartera de Estado a la cual usted representa.

Nuestra federación comparte el análisis desarrollado por usted y su equipo de trabajo respecto del actual bachillerato y que en la propuesta ministerial se lo califica como un “bachillerato (que) no responde a las demandas y necesidades de los tiempos actuales y requiere de profundos cambios”. Esto es una verdad y realidad que la mira toda la comunidad educativa.

Mas, aquello requiere de una adecuada atención y una urgente solución que tenga en consideración la realidad actual de la sociedad ecuatoriana y, en función de ella, que establezca soluciones y fines reales. Nos preocupa, Sra. Ministra, que eso no observamos en la propuesta de nuevo BGU, lo que nos lleva a dejar sentado por escrito ese sentimiento, ya que nos encontramos a pocos días del inicio de clases en la región sierra y oriente y todavía existen serias dificultades en lo que concierne al proyecto de nuevo bachillerato a aplicarse desde el inicio de este nuevo año lectivo.

Señalamientos al proyecto de Nuevo Bachillerato General Unificado.

1.1 La propuesta carece de participación y democracia

La reforma al bachillerato busca preparar jóvenes amantes de la democracia y aptos para enfrentar la vida adulta; sin embargo, no se nos ha permitido opinar en este tema tan transcendental para nuestro futuro.

No es la primera ocasión ni el único sector en el que este gobierno ha hecho varias cosas poco democráticas, violentado varias leyes e impedido la ejecución de varios derechos. La propuesta de BGU está signada por ese espíritu, ha sido desarrollada desde las altas esferas gubernamentales menospreciando la capacidad y participación de la comunidad educativa y, en especial, de la juventud. No se ha tomado en cuenta lo que dice la Constitución en su art. 45 que señala que los niños y adolescentes tienen el derecho de ser consultados en los asuntos que les afecte.

Según información del Ministerio de Educación se ha consultado a 18 universidades, 6 instituciones representativas, 4 ministerios, más de 50 especialistas en docencia universitaria y secundaria, al tiempo que se han desarrollo algunos talleres. En realidad, quienes han sido los participantes en esos eventos, en su mayoría, son funcionarios del actual gobierno o profesionales de la burocracia educativa. Siendo esto así, no es posible hablar de un proceso democrático o decir que el proyecto ha sido lo suficientemente socializado.

Las 120 000 vistas que ha recibido el portal web del nuevo bachillerato son una expresión del interés y preocupación que existe en la comunidad educativa en un tema tan trascendental como es la reforma al bachillerato, pero no evidencian la “incorporación de la sociedad al debate” pues, en las diez líneas que el portal permite escribir no es posible resumir un propuesta seria al respecto.

Es una lástima que el Ministerio de Educación considere que el portal web puede suplir al debate y a la discusión seria y directa entre estudiantes, padres de familia, docentes, instituciones educativas y técnicos del Ministerio de Educación. Estas acciones deben ser desarrolladas de manera urgente puesto que, por la forma cómo el Ministerio de Educación ha llevado adelante la propuesta de nuevo BGU, se ha generado una gran incertidumbre al interior de la comunidad educativa. No es invento nuestro, según datos hecho públicos el 80% de docentes desconocen de la propuesta de nuevo bachillerato, más de 15 universidades han manifestado públicamente su desconocimiento acerca del tema, de los más de 1400 colegios públicos a nivel nacional apenas un pequeño número conoce del BGU.

Nos preguntamos si es posible que en menos de un mes (agosto de 2011), antes del inicio de clases del año lectivo 2011-2012, el Ministerio de Educación capacite a todas las instituciones educativas del régimen sierra y oriente, tanto del campo como de la ciudad.

Debido a la forma como está estructurada la propuesta afirmamos que “se nos sigue valorando como ratoncillos de laboratorio”, por más duro que suene esto, pero la realidad es así. El futuro del país se lo mira solo desde una óptica tecnocrática; únicamente los “especialistas” vinculados al gobierno, a la SENPLADES o al ME son los iluminados, los “experimentados”, los indicados para modificar el curriculum educativo del bachillerato.

Dónde quedó el derecho que tiene la juventud a expresar sus opiniones libremente, o el de ser considerada actora estratégica en la vida del país. Frente a esta realidad, a la falsa democracia, demandamos que se escuche nuestra voz; queremos una educación que nos deje pensar, decidir, sentir y expresarnos por sí mismos.

1.2 El BGU no cumple con el propósito de preparar para el trabajo y la vida productiva

La propuesta presentada por el ME insiste que el BGU prepara para el trabajo y para la vida productiva. Para lograrlo se han introducido dos materias: emprendimiento y gestión, a fin de que una vez “enfrentado a la vida” el joven pueda levantar su propio negocio (autoempleo).

Ser un “buen estudiante” o un “joven emprendedor”, en una sociedad como en la que nos desenvolvemos, no es garantía para conseguir una plaza de trabajo o generar un autoempleo. Un negocio propio no se monta solo con la voluntad, se requiere recursos económicos, es decir, endeudarse con la banca quienes tienen cuentas solventes o, lamentablemente, caer en manos de los chulqueros. Esa es la realidad. Muy pocas ciudades en el país cuentan con instituciones que apoyen proyectos económicos o de trabajo presentados por la juventud y en las ciudades donde existe dichas instituciones, en su mayoría, brindan accesoria jurídica o capacitación, no más.

De cada 100 proyectos que se emprenden anualmente en este país solo 7 progresan, incluso de manera asociativa antes que individual.

En nuestros colegios ya no cabe solo el conocimiento teórico o la aplicación de materias nuevas por más “emprendedoras” que sean estas, es necesario tener en cuenta la realidad económica y social del Ecuador y, en función de ello, aplicar salidas claras que respondan a la necesidad del país y de su juventud. Es necesario que el Estado asegure una relación directa entre educación, trabajo y producción; es necesario materializar derechos como mi primer empleo desde la educación y no solo a través de pasantías temporales. El nuevo bachillerato debe preparar en los hechos para el trabajo y la vida, debe brindar experiencia y práctica desde las aulas y no cuando se salga de ellas.

Lo más triste de la actual reforma al bachillerato es que se busca dar continuidad a una vieja práctica: dotar a la juventud únicamente de elementos técnicos con el fin de formar empleados funcionales a las necesidades del mercado y de los empresarios, mas no del país y sus requerimientos. En pocas palabras, la propuesta presentada insiste en formar jóvenes como “mano de obra barata”.

Al considerar y educar a la juventud como “mano de obra barata” también se la condena a la explotación laboral, ya que muchos empresarios valoran el trabajo de la juventud solo por su rendimiento productivo, el cual está relacionado en buena parte al tipo de educación que se recibe.

En la actualidad un 20 % de jóvenes no recibe remuneración alguna por su trabajo, según un estudio del Banco Central del Ecuador la mayoría de jóvenes trabajan en el sector informal (privados de un contrato y nombramiento de trabajo); solo el 10% cuenta con indumentaria laboral, el 18 % recibe algún beneficio de transporte y solamente el 2, 5% de jóvenes están adheridos al seguro social. Si se mantiene esta línea de considerar y formar a la juventud como “mano de obrara barata”, de seguro los empresario y el propio Estado ecuatoriano seguirán obviando derechos laborales y sociales que la juventud debe alcanzar al momento de acceder a una plaza de empleo.

A esto se suma que el nuevo diseño de la carga horaria y de la malla curricular de la propuesta de nuevo bachillerato, no promueve la especialización de los educandos.

La carga horaria, tal como está diseñada en el proyecto, no promueve la especialización de los educandos, solo en sexto año o tercero de bachillerato se establece una duración de 20 horas a las materias de especialización en ciencias y de 25 horas en las materias referentes al bachillerato técnico (materias optativas). El troncón común enseña de todo sin especializarnos en nada, la escasa especialización o manejo de cosas básicas en los bachilleres hará aun más difícil la posibilidad de acceder a un empleo y a la educación superior.

La malla curricular esta se topara con serios problemas al momento de su aplicación, la capacidad física e equipamiento de los colegios, más la realidad de los docentes y estudiantes, no permitirá su ejecución tal como está establecida.

En varias ocasiones hemos señalado, y hoy a las puertas de un nuevo año lectivo insistimos, ¿cómo van a resolverse los requerimientos materiales que devienen de la introducción de las diferentes materias facultativas? ¿Cómo se va a definir el perfil de los docentes que deben impartir materias como emprendimiento y gestión o educación para la ciudadanía? ¿si no los hay en un establecimiento, cómo se resolverá aquello? ¿Cuáles serán los contenidos de los textos escolares y guías de los docentes? ¿Qué pedagogía se va a utilizar al momento de mezclar asignaturas como Historia y Ciencias Sociales, Físico–Químico, etc., o al momento de aplicar asignaturas como Desarrollo del pensamiento filosófico, informática aplicada a la educación?

¿Conocen ya nuestros maestros del nuevo perfil del bachiller? ¿Han sido ya lo suficientemente capacitados en estos cambios y en los nuevos contenidos? ¿Están los establecimientos educativos aptos para caminar desde septiembre del 2011 con este gran reto?

1.3 El nuevo bachillerato no asegura que el bachiller continúe sus estudios en el nivel superior

Así es, ya que se introduce una formación en generalidades, provocando aun más la inseguridad e indecisión en los jóvenes al momento de elegir su especialización y profesionalización en la universidad. Al no desarrollar capacidades ni potenciar inclinaciones en áreas específicas del saber, el futuro estudiante universitario contaría con conocimientos diversos más no profundizados, aprenderá de todo y nada a la vez.

A ello se suma que en los últimos cambios presentados por el Ministerio de Educación a su propuesta, referentes a la carga horaria y la malla curricular, se suma al tronco común materias como informática aplicada a la educación con apenas una duración de 4 horas y solo en el primer año de bachillerato; se plantea que investigación es una materia obligatoria de 3 horas semanales, pero no está incluida dentro de la distribución de la malla curricular, presentada por el Ministerio de Educación en los últimos cambios efectuados en el mes de mayo del presente año. (Instructivo para la aplicación del nuevo bachillerato – presentaciones en power point).

Se sigue mezclando materias como Física con Química a pesar de que existen muy pocos maestros que manejan estas dos áreas a la vez, e incluso las universidades no forman docentes con esta modalidad y peor aún en Emprendimiento y Gestión o Educación para la ciudadanía.

Otro cambio que se realiza a la malla curricular es la unificación de Historia con Ciencias Sociales, sin que se dé una explicación hasta ahora de por qué se eliminan materias como Geografía, Historia del Ecuador, Cívica, Epistemología, etc.

Señora Ministra, la propuesta de nuevo BGU no contribuye a la construcción de una sociedad del Buen Vivir porque lejos de contribuir al mejoramiento del sistema educativo provocará a una afectación mayor y las incidencias para el desarrollo del país pueden ser negativas.

Los estudiantes nos preguntamos si con tanto reparo que provoca este proyecto los estudiantes secundarios podremos continuar con nuestros estudios superiores. ¿Qué condiciones determinarán las universidades para nuestro ingreso? ¿Están de acuerdo las universidades y aptas para recibir a los nuevos bachilleres con estos cambios al bachillerato?

Desde ya nos adelantamos señalando que se va dificultar el acceso a la universidad ya que todos saldremos con el título de Bachiller de la República del Ecuador, por ende, cientos de estudiantes deambularán por las facultades sin saber qué profesión elegir lo que generará una mayor deserción estudiantil universitaria e incluso una saturación de carreras con alta demanda.

Demandamos de un cambio global

El proyecto de Bachillerato General Unificado presentado según lo señalan sus autores es un instrumento para solucionar los problemas que atraviesa la educación, sin embargo dicha propuesta adolece de una serie de elementos pues no ataca a las dificultades desde la raíz: aparenta cambios pero mantiene la misma realidad.

El Ministerio afirma que existe una fragmentación en el sistema educativo nacional, una escasa articulación curricular del bachillerato con los niveles educativos anterior y posterior pero la reforma solo se plantea al bachillerato.

Resulta equivocado concebir un cambio en la educación cuando se plantean reformar solo una parte de ésta. Hay que mirar al sistema educativo en su integralidad, los cambios deben iniciarse en las bases de manera que la escuela cumpla con los propósitos que la sociedad, históricamente, necesita.

Vemos que los “especialistas” del Ministerio de Educación no han logrado ubicar ni entender los problemas y las diferencias existentes entre la educación en el campo y la educación en la ciudad, entre la urbana y la rural, pues, se establece una propuesta que no toma en cuenta las particularidades de cada uno de los sectores, tampoco se hace un esfuerzo sistemático por comprender el carácter plurinacional del Ecuador. Cabe también preguntarnos ¿Cómo se aplicará esta reforma en los colegios nocturnos y a distancia? Se pensó en estos sectores al momento de elaborar el proyecto.

Respecto a los centro multi servicios.

Funcionarios del Ministerio de Educación, en reuniones solicitadas y sostenidas con representantes de nuestra federación, manifestaron que estos centros de multiservicio se crearán inicialmente en tres provincias: Napo, Azuay y Esmeraldas, en lo que denominaron un “pilotaje”. Cabe señalar que hasta la fecha no hay un documento que sustente lo señalado o que anule lo dicho.

No dejamos de señalar que estos centros de multiservicio le van a permitir al gobierno “reducir la inversión económica en infraestructura y equipamiento de laboratorios”, tal como lo señala su propio proyecto e incluso como ha manifestado, el Sr. Freddy Peñafiel, ex Gerente General del BGU. Esta idea, sea para aplicarla ahora o dentro de unos meses o años, lo único que logrará es un encarecimiento de la educación ya que el estudiante tendrá que permanecer hasta las 3 o 4 de la tarde en el colegio y lógicamente deberán almorzar o comer algo, implicando a la vez más gasto en los pasajes para trasladarse del colegio al circuito, entre otros gastos que deberán ser cubiertos por nuestros padres.

Esta intención va a generar serios problemas en el campo y sectores rurales ya que su aplicación es difícil y está aislada de la realidad y condiciones de los estudiantes y establecimientos en estos sectores. Cabe preguntarnos ¿Dónde y cómo van a funcionar estos centros de multi servicios en el campo?

Los estudiantes secundarios consideramos que la propuesta es improvisada

Las diferentes reformas desarrolladas por el propio Ministerio de Educación a su proyecto demuestran las falencias existentes en dicho documento. Por más que se manifestó que es o era un borrador, este debió haber sido socializado y discutido entre toda la comunidad educativa.

El borrador del BGU presentado en el 2010, según funcionarios del ME, es fruto de meses y años de trabajo. Las primeras discusiones iniciaron el año 2007; en diciembre del 2010 se presentó el primer borrador; en mayo del 20011, fruto de varias y críticas y señalamientos al borrador, se hacen las primeras reformas a la propuesta del ME. Con todos estos avatares y tiempo de demora en la elaboración del proyecto, es extraño comprender por qué se busca una aplicación global y nacional tan apresurada.

Es insólito y absurdo que el gobierno con toda la capacidad y recursos que tiene en comunicación no haya sido capaz de socializar su propuesta. Incluso, señora Ministra, me atrevo a señalar que existen funcionarios de su dependencia que no entienden por completo dicha propuesta, tanto así que hay una sola voz que maneja y habla de este tema al interior del Gobierno y del Ministerio de Educación, Freddy Peñafiel, ex Gerente General del nuevo bachillerato quien se paseaba por todo el Ecuador tratando de dar respuesta a las críticas y señalamientos de los diferentes sectores.

Lo que se va aplicar desde septiembre es un proyecto borrador con ciertos cambios realizados a la carga horaria, al nombre de tres materias y la inclusión de una más. Dicho proyecto borrador ha obviado temas fundamentales como la Orientación Educativa, la vinculación trabajo – educación, la acción social, acceso a la universidad, condiciones de infraestructura y pedagógicas de los establecimientos educativos, etc. Manifestamos que es un proyecto borrador, pues hasta la fecha no se ha presentado el proyecto oficial, únicamente se ha extendido un instructivo por parte del ME en el que se obliga, a raja tabla, a todo los rectores a que apliquen dicho proyecto borrador.

Con un borrador en las manos, el Ministerio de Educación presiona para iniciar en septiembre la aplicación del BGU a manera de experimento. Ahora resulta que con esta reforma al bachillerato nuestros colegios pasan hacer “pequeños laboratorios, donde los estudiantes somos simples instrumentillos de investigación y donde nuestros padres observarán y afrontarán lo experimentado”. Señora Ministra, No se puede jugar con el futuro de cientos de miles de jóvenes ecuatorianos.

La improvisación a la cual hacemos referencia se expresa en todo lo que hemos señalado punto por punto en la presente carta.

Y más ahora que es público que la capacitación a los docentes está retrasada y en algunos casos ni siquiera ha iniciado. Varios medios de comunicación, basándose en fuentes reales, han señalado que la capacitación a los docentes se desarrollará la última semana de agosto, que las guías de trabajo para los docentes serán colgadas en la página web del Ministerio y que estarán finalizadas en el mes de abril, que los estudiantes no vamos a contar con libros de trabajo; pero lo más preocupante es la falta de coordinadores o capacitadores del nuevo bachillerato.

¿Será posible trabajar y aprender de esta manera? Los estudiantes secundarios hacemos un llamado a su compresión y sensibilidad señora Ministra, faltan pocos días para el inicio del nuevo año lectivo 2011- 2012 y se mantienen serios problemas en este tema. Es preferible demorarnos un pocos más con el fin de obtener un nuevo bachillerato de calidad y calidez a pasar a la historia como culpable de las nefastas consecuencias en la educación ecuatoriana por no haber dicho nada.

Reconocemos que el BGU es un política aprobada en la nueva Ley Orgánica de Educción Intercultural, pero también es necesario reconocer de su parte que es una propuesta en construcción que aún mantiene serios problemas; aplicarla el próximo mes de septiembre resultará ser un caro experimento que llevará únicamente a jugar con nuestro futuro y por ende el del país.

El BGU requiere de un mayor debate para limar sus problemas y completar el proyecto presentado por su Cartera de Estado. La iniciativa de reformar el bachillerato contará con nuestro respaldo en tanto responda a las condiciones en que se desenvuelve la sociedad ecuatoriana y constituya un paso positivo para el mejoramiento del sistema educativo.

La Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador (FESE) propone que se suspenda la aplicación del nuevo bachillerato prevista desde septiembre 2011 y que se abra un debate serio sobre el mismo, que incorpore a todos los actores de la comunidad educativa y que culmine en un congreso pedagógico que construya una propuesta definitiva y se inicie su aplicación en el año lectivo 2012 – 2013.

Esta aplicación progresiva permitirá avanzar por un camino correcto, aplicación que deberá ser evaluada y corregida día a día entre todos sus actores y que permitirá incluso dar respuesta al rígido mandato que señala la LOEI en su transitoria sexta, pero sobre todo evitara un posible fracaso masivo a nivel nacional.

Señora Ministra, esperamos que los acotaciones, criticas y sugerencias realizados en esta carta sean escuchadas pero sobre todo acogidas por el ME y su parte, en beneficio de los estudiantes, del país y de nuestra educación.

Con mi consideración y estima debida, me suscribo deseándole éxitos en sus delicadas funciones.

Lady Morales Morales

Presidenta Nacional

Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador, FESE.