martes, enero 06, 2009

Pleno se solidarizó con pueblo palestino

Con 46 votos a favor, uno blanco y dos abstenciones, el Pleno de la Comisión Legislativa y de Fiscalización condenó las acciones bélicas de Israel en contra del pueblo palestino, a la vez que demandó se inicie la investigación y el posterior enjuiciamiento de la comunidad internacional contra los responsables de estos crímenes de lesa humanidad.


La resolución, propuesta presentada por el Movimiento Popular Democrático con el apoyo de varios asambleístas de diferentes tendencias políticas, subraya también que Ecuador es un país de paz, por lo que se suma a los llamados de las Naciones Unidas, del Gobierno Ecuatoriano y de otros gobiernos al cese al fuego en la franja de Gaza, que permita a Israel y Palestina encaminar una solución pacífica del conflicto.


Así mismo, exhorta a la Presidencia del Parlamento Andino convoque a una reunión extraordinaria en esta ciudad para que se pronuncie, de manera urgente, sobre este acontecimiento internacional.


En los considerandos, se determina que el mundo está horrorizado por la ofensiva militar israelí en contra del pueblo palestino y de sus ciudadanos, específicamente en la franja de Gaza, que hasta la fecha produce más de 600 muertos y 2 500 heridos. Gran parte de las víctimas son niños y mujeres, lo que constituye terrorismo de Estado y crimen de lesa humanidad. Por tanto, es obligación de la comunidad internacional proteger los derechos humanos más fundamentales de la población civil y denunciar a aquellos que los violenten.


Los pueblos del mundo entero nos solidarizamos con el pueblo palestino y reclamamos el pronunciamiento de los organismos internacionales para que se detengan la humillación y destrucción del pueblo palestino, precisa el documento.


Igualmente, se destaca que es deber del Estado ecuatoriano condenar la agresión israelí de acuerdo con los principios establecidos en el Art 416 de la Constitución, en sus numerales 2 y 3, que propugna la solución pacífica de las controversias y los conflictos internacionales y rechaza al amenaza o el uso de la fuerza para resolverlos, así como condena la injerencia de los estados en los asuntos internos de otros estados, y cualquier forma de intervención, sea incursión armada, agresión, ocupación o bloqueo económico o militar.