lunes, mayo 31, 2010

Colombia: El MCP-POLO y las presidenciales de 2010


¡Ni un voto para Santos y la oligarquía, abstención activa!

¡La oposición, la unidad y la lucha popular continúan!

Ganó la primera vuelta Santos con un amplio margen asegurado con la aceitada maquinaria del gobierno y liderada por el Presidente Álvaro Uribe quien no cesó de intervenir en política violentando los parámetros de neutralidad que le establece la ley, que no paró su arremetida contra los contradictores de su escogido. Por ello es válido no descartar el fraude como parte del lubricante de esa maquinaria.

En especial, la oposición siguió siendo víctima de la calumnia, la negación de garantías prácticas e intensificación del terrorismo de Estado que ha caracterizado estas elecciones.

La vitrina mediática de los llamados debates de los candidatos en los horarios en que gran parte de los ciudadanos no tienen oportunidad de verlos, sirvió para hacer agitación de ideas generales y usar efectos publicitarios sin examinar las causas estructurales de los problemas del país, América y el mundo, dando oportunidad a que los politólogos del régimen dieran las caprichosas y mal intencionadas interpretaciones a sus resultados. No hubo altura ni profundidad política, como ya se anuncia en la segunda vuelta por los discursos de los dos que pasaron a esa ronda.

El resultado electoral de Vargas Lleras, que subió de 900 mil a millón y medio respecto de las parlamentarias, y los pocos sufragios del partido conservador que vio esfumarse 2 millones de votos de las parlamentarias por la por la puerta de atrás de la huída hacia Santos, confirman el fraccionamiento de la coalición de gobierno, que de no existir le hubiese dado la presidencia a Santos en la primera vuelta.

¿Por qué llama Santos a la "unidad nacional"?

Bien sabemos que esta correlación electoral está marcada por las situaciones críticas que está manejando Uribe, en especial dándoles largas para no dañar la imagen de Santos. El faltante fiscal tiene en vilo a la salud, deja al vacío el pago de pensiones, el deterioro del empleo y los efectos de la informalidad laboral en los diseños del Estado, así como la marcha lenta y carente de solidez de los pocos sectores económicos que no están cobijados por la dominante recesión, por los hechos de España y Grecia, está con tendencia a empeorar y los "planes de ajuste" o "salvataje" se ponen al orden del día y obligan a los pueblos a enfrentarlos.

La derrota del "centro"

La tesis de las posiciones de "centro", lanzadas por Lucho Garzón y Fajardo, luego asumidas por la candidatura de Mockus y el partido verde, mostraron sus inconsistencias y limitaciones para enfrentar a la derecha recalcitrante de corte fascista. Su intento de radicalizar el discurso por la vía de sólo criticar la ética y la moral fue fácilmente enfrentada por Santos y Uribe. Los verdes terminaron plegados al ideario retardatario de Uribe y por ello no tocaron para nada al régimen, a la economía, es decir fueron continuismo y siguen igual en la segunda vuelta.

La encuestas

Estaban bien fundadas las apreciaciones sobre el papel de las encuestas: manipular la opinión para direccionar el voto o crear corriente favorable a la gobernabilidad de Uribe.

De esto el principal beneficiado en la campaña fue el partido verde de Mockus-Fajardo y el presidente Uribe, en una maniobra que no tuvo el alcance pretendido por sus mentores: ganar en primera vuelta.

La abstención

Se mantiene la abstención, las fuerzas del régimen no logran derrotarla y ella sigue siendo una cantera para la lucha de masas en oposición al régimen, lucha que no se ha reducido a la espera o logro de resultados electorales de las fuerzas que hacen oposición al gobierno y al régimen.

La oposición al régimen ganó por que vive y crece

La lucha contra las tesis y prácticas del gobierno de Uribe hoy tiene más espacio, es una necesidad que se reflejó en la campaña política de las presidenciales aunque no queda retratada íntegramente en los resultados electorales.

Fue un acierto llamar a votar por el PDA y mantener una crítica al programa de Petro que se vio obligado a cambiar haciendo énfasis en los temas sociales y la injusticia social aunque mantiene distancias con el Ideario de Unidad en materia de la "seguridad democrática", la defensa de la soberanía y la salida política al conflicto.

El resultado electoral es inferior al logrado por Carlos Gaviria pero confirma la existencia de una militancia polísta bastante consolidada y de una oposición que no está destruida o desmoronada a pesar de las tácticas para destruirla que en el caso del Polo incluye el divisionismo interno y el lanzamiento de los verdes. La votación por el PDA confirma que hay una parte importante de la base social opositora que participa en política electoral y está decidida a seguir enfrentando al "Estado Comunitario" buscando con tesón una salida alternativa a la realidad del país.

Los votos en blanco y los nulos, si bien no se constituyeron en una consigna de masas en este episodio electoral, forman parte de la corriente opositora y su votación hace parte del rechazo al gobierno.

Es notable la votación por Mockus que corresponde a la corriente de oposición, son votantes que equivocadamente asumieron ese camino contestatario al continuismo uribista pero que no ofrece una alternativa de largo aliento.

Los partidos tradicionales, liberal y conservador, sufrieron una nueva y gran derrota. El liberal bajó a la mitad de la votación con respecto a las presidenciales de 2006 con Serpa, que de nuevo los deja por debajo del Polo. La salida del closet uribista no les sirvió a los conservadores para lograr el favor electoral. La táctica de Uribe-Santos, con "Uribito" y demás tretas les dio resultados y dejaron a Nohemí por debajo del PDA y con menos de la mitad de la votación en las parlamentarias.

La segunda vuelta la enfrentaremos con la abstención activa

Santos encarna la esencia de las políticas del Estado Comunitario que, en vista de sus debilidades por acción de las luchas de la oposición en lo nacional e internacional hoy tiene muchas vulnerabilidades que le obligan a utilizar el llamado a la Unidad Nacional al tiempo que lanza el anzuelo de la fórmula vice- presidencial del renegado del sindicalismo y de la izquierda, Angelino Garzón, para neutralizar al movimiento social y a la oposición política: gobierno de inclusión, para la concertación y de unidad nacional para el trabajo y contra la pobreza, para que la economía crezca con equidad, etc. Pero en la realidad cada día está más visible la persistencia de la polarización clasista acentuada con el gobierno de Uribe, que no derrotó la abstención como tampoco lo logró Santos.

Esta demagogia de Santos y el gobierno de Uribe que sigue mandando son nuestro blanco principal, de esta manera obligamos a Mockus a tener que pronunciarse.

Está claro que el partido verde y la candidatura de Mockus, como una de sus tareas claves, se diseñaron para quitar del camino al PDA y demás fuerzas progresistas, democráticas y de izquierda, es una fuerza electoral que no tiene trayectoria política. Los 3 millones de votos están muy lejos de oponer resistencia a la maquinaria de Santos-Uribe.

No obtendrán la presidencia y desde la oposición les tocará mostrar cómo y qué ofrecen para el cambio, hasta dónde son uribistas y qué es la "ciudadanía nueva" que incluye la tesis de que liberarse de la desigualdad extrema también es un deseo de los privilegiados.

La táctica nuestra:

Luchar por mantener cohesionada la fuerza de oposición en torno a la lucha popular contra la crisis y llamando a la abstención con el propósito claro de tratar de restarle el máximo de legalidad y legitimidad al gobierno de Santos y afianzar como verdadera oposición a las fuerzas más avanzadas del PDA y las que están fuera del Polo luchando en dirección a confrontar el régimen. Esta fuerza opositora no sólo incluye a polistas y votantes por Petro, ahora toma más vigor y actualidad el trabajo por la unidad, la organización y luchas que promueven organizaciones sociales y políticas con el objetivo de unificar una agenda de movilización nacional y regional.

Bogotá, 31 de mayo de 2010

Coordinador Nacional

Movimiento por la Constituyente Popular, MCP-POLO